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Los conflictos
no piden permiso

Publicación Conflicto Cultura del acuerdo

En la vida, los conflictos son como visitantes que llegan sin previo aviso, irrumpiendo en nuestras rutinas cotidianas y sacudiendo nuestras vidas de manera inesperada.

Una de las claves para sobrellevarlos de manera efectiva radica en comprender que su presencia es parte ineludible de la experiencia humana y que su existencia cumple un rol vital para la evolución individual y colectiva.

En esencia, un conflicto es el resultado de opiniones divergentes, intereses en competencia o malentendidos. Pueden surgir en el ámbito del trabajo, en nuestras relaciones personales o en la comunidad. Por lo tanto, no importa cuán armoniosa sea tu vida o tu empresa: en algún momento, te enfrentarás a ellos.

"Que sean inevitables no necesariamente significa que todos sean destructivos."

De hecho, cuando se manejan adecuadamente, pueden ser oportunidades de crecimiento y aprendizaje. Sin embargo, cuando se evitan, se posterga su abordaje o se manejan de manera inapropiada, los conflictos pueden tener consecuencias devastadoras para quienes los sufren directa o indirectamente.

Para que esto no ocurra, es necesario cambiar el viejo paradigma de la confrontación, que sostiene la creencia de que el sistema judicial es la única y mejor forma de resolver los conflictos que surgen en la sociedad. Este modo tradicional de entender al conflicto y a sus mecanismos de resolución no solo limita la potencialidad que tiene cada uno de ellos, sino que además reduce considerablemente las chances de que se resuelvan definitivamente.

Sustituir este paradigma por otro que pregone la cultura del acuerdo y del diálogo es uno de los desafíos más importantes que tenemos como sociedad en este siglo. Este nuevo enfoque debe estar orientado a instalar definitivamente los sistemas alternativos de resolución de conflictos, que permitan encontrar soluciones rápidas y efectivas a las diferencias, priorizando la generación de acuerdos por sobre la razón, posibilitando la coexistencia pacífica de las personas.

Esta transición hacia una visión más amplia, sistémica e integral es el desafío principal al que debe apuntar todo aquel que decida intervenir en conflictos. Todo operador de conflictos, además de estar técnicamente preparado, debe contar con la flexibilidad suficiente para ofrecer soluciones más creativas, innovadoras y efectivas a la hora de diseñar sistemas alternativos de gestión en un mundo en constante cambio.

Por eso, cuando en tu vida o en tu organización se presenten conflictos, mejor que negarlos es consultar con un especialista.

Si estás atravesando un conflicto, una primera conversación puede ayudarte a ver el camino.

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